martes, 28 de febrero de 2012

Estragos del suicidio en la familia. El suicidio no es la solución

Era un día normal en la cuadra. De un momento para otro se escucharon gritos en la calle. Eran gritos de miedo. Gritos que salen de lo profundo del pecho. Al salir a ver, una mujer lloraba en la calle diciendo "está muerta, está muerta!!!". Entré a la casa de aquella mujer y vi una joven, su rostro aun guardaba algo de color, pero había muerto. Decidió acabar con su vida. No encontró otra salida para los gritos en su mente que colgarse y morir en su cuarto. Sola, sin que nadie la escuchara. 

Podría ser una historia más, pero esta es la realidad de muchos hoy en día. Su silencio en medio de el ruido de nuestra sociedad, el afán por tener más, la indiferencia de muchos, incluyendo a sus familias los llevan a extremos de atentar contra ellos mismo. 

Tu que estás leyendo esto, no llegaste acá por una casualidad. No nos vamos a conformar a que grites sin que nadie te oiga. Queremos oírte, queremos escucharte y demostrarte que no estás solo, así todo parezca indicar lo contrario. Cuéntanos... te escuchamos... lo que escribas será solo entre tu y yo, danos tu email al finalizar tu mensaje para poder ayudarte.